Hacer negocios fue más difícil en 2025: por qué la reventa de mercancía en liquidación gana relevancia
Un reciente sondeo global del Foro Económico Mundial confirma lo que muchas empresas ya están viviendo en primera persona: hacer negocios se volvió más difícil durante 2025. La encuesta, realizada entre ejecutivos de más de 80 economías, señala un aumento en las barreras comerciales, mayores costos operativos y una cooperación internacional más débil como factores clave detrás de este deterioro del entorno empresarial.
Para muchas industrias tradicionales —especialmente aquellas que dependen de importaciones constantes, cadenas de suministro largas o planificación de largo plazo— este contexto ha significado más riesgo, menos previsibilidad y presión sobre los márgenes. Sin embargo, para quienes compran mercancía en liquidación para revender, este mismo escenario puede ofrecer ventajas estratégicas claras.

Un entorno más complejo cambia las reglas del juego
El informe del Foro Económico Mundial destaca varios obstáculos que hoy afectan a empresas de todos los tamaños:
- Mayor fricción en el comercio internacional, incluyendo aranceles, controles y cambios regulatorios.
- Incremento en costos financieros, logísticos y operativos.
- Menor capacidad de planificación, debido a cambios rápidos en reglas y mercados.
En este contexto, los modelos de negocio rígidos o altamente dependientes de fabricantes internacionales se vuelven más vulnerables.
La reventa de mercancía en liquidación: una respuesta pragmática al nuevo contexto
Para el cliente revendedor, la compra de mercancía en liquidación encaja de forma natural con un entorno donde hacer negocios es más difícil:
1. Menor exposición relativa a riesgos globales
Al adquirir inventario ya existente —a menudo localizado dentro del país o región— el revendedor:
- Reduce la frecuencia y rigidez de las importaciones, ya que compra lotes disponibles en lugar de depender de abastecimiento continuo.
- Mitiga el impacto financiero, al partir de precios de adquisición más bajos.
- Disminuye la exposición a cambios repentinos en políticas comerciales, ya que no depende de contratos de largo plazo ni de producción futura.
- Gana flexibilidad para decidir cuándo y qué importar, ajustando volúmenes y categorías según condiciones del mercado y del transporte internacional.
- Minimiza el riesgo de interrupciones asociadas a conflictos comerciales o tensiones geopolíticas.
Esto aporta mayor estabilidad operativa en un entorno volátil.
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2. Mejores oportunidades de costo y margen
Cuando las empresas enfrentan dificultades para vender su inventario (sobreproducción, cambios en la demanda, cierres de tiendas), aumenta la disponibilidad de mercancía en liquidación.
Para el revendedor, esto significa:
Potencial de mejores márgenes, incluso en un mercado más competitivo.
- Costos de adquisición más bajos.
- Mayor flexibilidad para ajustar precios.
- Un fin de año con precios más altos y consumidores bajo presión
Uno de los efectos más visibles del año ha sido la presión inflacionaria derivada de los nuevos aranceles. En Estados Unidos, productos de uso cotidiano —ropa, electrodomésticos, artículos del hogar— se encarecieron tras absorber los costos adicionales de importación.
Los mayoristas, minoristas y comerciantes de liquidación también sintieron el impacto: el costo de adquirir mercancía importada subió, reduciendo márgenes y complicando la rotación de inventarios. En varios mercados, esto dio lugar a ajustes en precios, menor oferta de ciertos productos y una recuperación económica más lenta.
| El modelo de reventa de mercancía en liquidación permite ajustar rápidamente las categorías de productos, reducir compromisos de largo plazo, operar con ciclos de inventario más cortos y dinámicos. | ![]() |
3. Mayor alineación con el consumidor actual
El mismo entorno que dificulta hacer negocios también afecta al consumidor final:
- Mayor sensibilidad al precio.
- Preferencia por ofertas, descuentos y valor percibido.
Los revendedores que trabajan con mercancía en liquidación están bien posicionados para responder a esta demanda, ofreciendo productos competitivos sin depender de precios premium o estructuras de costos elevadas.
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4. Flexibilidad frente a la incertidumbre
En un mundo donde las condiciones cambian rápido, la capacidad de adaptarse es clave. El modelo de reventa de mercancía en liquidación permite:
- Ajustar rápidamente las categorías de productos.
- Reducir compromisos de largo plazo.
- Operar con ciclos de inventario más cortos y dinámicos.
Esta flexibilidad es especialmente valiosa cuando, como señala el Foro Económico Mundial, la previsibilidad global disminuye.
En resumen
El diagnóstico del Foro Económico Mundial es claro: el entorno global para hacer negocios se ha vuelto más complejo y exigente. Pero no todos los modelos de negocio se ven afectados de la misma manera.
Para quienes compran mercancía en liquidación para revender, este contexto puede representar una ventaja relativa: menor exposición a riesgos globales, mejores oportunidades de costo, alineación con un consumidor más sensible al precio y mayor capacidad de adaptación.En tiempos de incertidumbre, la agilidad y el control de costos dejan de ser opcionales y se convierten en factores decisivos. Por eso, cada vez más revendedores ven en la mercancía en liquidación no solo una oportunidad táctica, sino una estrategia sólida para operar en un mundo donde hacer negocios ya no es tan sencillo como antes.
Fuentes: Foro Económico Mundial | Reuters | Yahoo Finance

